| El
vino es el producto obtenido exclusivamente de la fermentación
alcohólica total o parcial, de uvas frescas,
prensadas o no, o de mostos de uva. Su mundo es muy
amplio y, lejos de pretender ser exhaustivos, solo únicamente
enumeraremos a continuación algunos términos
habituales cuando se está tratando de vinos.
Añada: Es la fecha de nacimiento o el
año de la cosecha del vino. Dado que las condiciones
climáticas influyen en la maduración y
la cosecha del vino se aprecian grandes diferencias
de un año a otro. Conocer la calidad del año
de cosecha permite hacerse una idea aproximada de la
potencialidad cualitativa de una denominación
y de su precio, que depende también de su almacenamiento
y de su evolución.
Bouquet: Palabra Francesa que se utiliza para
designar el aroma agradable que exhala los buenos vinos
y que se aprecia tanto con el olfato como también
con el gusto. Determinados vinos de calidad tienen un
bouquet propio y característico.
D.E.: Denominación Específica.
Categoría previa a la D.O., que abarca a las
regiones que aspiran a su consecución.
D.O.: Denominación de Origen. Es una
determinación previa y reconocida legalmente
de la zona, el método y variedad de la uva con
que se elabora el vino.
D.O.C.: Denominación de Origen Cualificada.
Los vinos que gozan de esta denominación superior,
mucho más estricta que la D.O., constituyen la
élite. La primera que se concedió en España
fue para un vino de la Rioja en el año 1991.
Gran Reserva: Vino envejecido como mínimo
dos años en barrica y tres años en botella
para su posterior evolución.
Rosado: Vino elaborado a partir de uvas tintas
o mezcla de tintas y blancas fermentadas tras un leve
contacto con las pieles. Se parte de un mosto siempre
blanco, por lo tanto el color característico
se lo proporciona la piel de la uva tinta.
Seco: Vino que permanece en la cuba hasta completar
su fermentación; es decir, todo su azúcar
se convierte en alcohol, por lo que el vino resulta
bastante seco.
Tinto: Vino procedente del mosto de uvas tintas.
Es sometido a un proceso de elaboración que permite
difundir la materia colorante contenida en los hollejos
(piel de la uva).
Viejos: Son los vinos que han sido sometidos
a procesos de envejecimiento, que modifican el color
y favorecen la adquisición de bouquet. En España,
se denominan también vinos de crianza.
Blanco: Vino procedente de uva blanca o de
uva tinta con pulpa no coloreada. Se elabora fermentando
únicamente el jugo de la uva, sin las partes
sólidas del racimo. Pueden obtenerse vinos blancos
secos, abocados, dulces, etc.
Clarete: Vino tinto poco coloreado y poco cargado
de tanino, que se elabora con parte de uva blanca y
parte de uva tinta.
De aguja: Dado su origen o como consecuencia
de particular elaboración, conserva una parte
del gas carbónico procedente de la fermentación
de azúcares propios o añadidos. Este gas
se desprende en forma de burbujas, pero no llega a producirse
espuma.
Dulce: Su fermentación se detiene añadiendo
azufre o mediante filtración cuando todavía
contiene cierta cantidad de azúcar.
Joven: Se elabora para consumirlo en el primer
ciclo de su vida, por lo cual se busca un producto que
alcance los máximos valores en el menor tiempo
posible. Se intenta destacar sus cualidades, de olor,
sabor y expresión general.
|